RADIO KRIMINAL

viernes, 17 de agosto de 2018

"Reparto de África" vs. "Ola Migratoria", por Irene Asi.

Creo que es interesante, en estos momentos de creciente xenofobia y alerta por la "ola migratoria", recordar la historia reciente. En este mapa se observa el "Reparto de África" (en su situación hacia 1920), cuando la práctica totalidad del continente africano estaba invadido por potencias europeas, que durante los siglos XIX y XX saquearon los recursos naturales (cobre, algodón, caucho o té) y humanos (explotación laboral y esclavismo) de estos territorios. Esta situación duró hasta bien avanzado el siglo XX (por ejemplo, países como Cabo Verde o Mozambique no se constituyeron como estados independientes hasta 1974). La industrialización europea no puede explicarse sin estas invasiones y saqueos, que provocaron multitud de conflictos bélicos y que en parte explican el dramático desarrollo de la África poscolonial. Europa tiene una gran deuda histórica con el continente africano y tiene el deber de hacer políticas públicas que prioricen la ayuda al desarrollo y cierta flexibilidad migratoria mientras se resuelven problemas internos en estos países que hasta hace unas décadas fueron colonia. La gente que usa ahora la palabra "invasión" para referirse a los migrantes africanos que tratan de acceder a Europa debe recordar que en el pasado reciente Europa fue "invasora" de los países africanos y que esto le deja sin duda una importante deuda histórica.

sábado, 7 de abril de 2018

LULA | El Hombre de los Nueve Dedos.

Lula tiene cuatro dedos en su mano izquierda. El que le falta lo perdió a los 17 años. Trabajaba de obrero metalúrgico y un torno mecánico aplastó su dedo meñique. Hace un tiempo contó como fue que se lo sacaron: “Llegué a las tres de la mañana (al hospital) oliendo a mono de trabajo, oliendo a grasa. El médico me miró a la cara y dijo: '¿Para qué necesita 10 dedos un peoncito? Voy a quitártelo'. Y me lo quitó".
El día que contó esto estaba entregando 650 ambulancias de uso público para municipios de Sao Paulo. Sus adversarios políticos distribuyeron calcomanías con una mano con cuatro dedos creyendo que así se burlaban de él. Pero esa mano a la que le falta un dedo se transformó en un símbolo. De todo lo que vivió Lula. Y de quien es él.

miércoles, 24 de enero de 2018

PELANTARO ( Halcón Luminoso )


"Los mapuches eran hijos de la tierra desde antes que existiera la memoria, y en los bosques, obedeciendo los dictados del admapu, aprendieron a tratar a las plantas como a hermanas menores, porque son puras y no huelen mal ni necesitan bañarse como los mapuches, sólo despiden fragancia, y cuando las golpeamos no pueden defenderse, pero si las tratamos con cariño curan nuestras enfermedades y nos dan alimento, vigas y paja para nuestras rucas, leña para nuestros fogones, varas para nuestras armas, y por eso los mapuches esperan, para comerlas o preparar con ellas su chicha, a que las frutas estén maduras, y los árboles nos las entregan con agradecimiento para que llevemos lejos las semillas y de ellas broten nuevos vástagos, y cuando tenemos necesidad de cortar un árbol viejo plantamos un arbolito joven en su lugar, y si es frutal plantamos dos, y enseñamos a nuestros hijos a que respeten las flores, porque tienen vida, y a cortar sólo las que estén abiertas y a punto de caer, y aprendieron también nuestros antepasados, y nos lo enseñaron a nosotros, que los animales eran igualmente hermanos nuestros, y por eso comprendemos sus voces y por sus miradas adivinamos si están tristes, enfermos, cansados y admiramos sus costumbres, porque los machos no abusan de las hembras y las hembras no aceptan al macho cuando están preñadas, y tienen sus crías en primavera cuando el bosque recupera su fuerza, y los animales no beben chicha aunque estén muriendo de sed, ni comen trapi ni nada de lo que no deben comer aunque padezcan hambre, y en eso son mejores que los mapuches, y no se hacen malones unos a otros y sólo se matan para devorarse por necesidad, y no atacan si no son atacados, y nos dan su carne, su sangre, su lana, su sebo, su leche, sus huesos y, desde que los winkas los trajeron a esta tierra, los caballos también son amigos nuestros y nos transportan de un lado a otro y el buey tira de nuestros arados, por eso los mapuches, siguiendo la enseñanza del admapu, nunca golpeamos a los animales sin motivo, ni matamos a la hembra que pueda tener crías ni comemos la carne de un animal en celo, y si hemos de matar a un animal para comerlo, lo aturdimos con la macana antes de desangrarlo, y por eso los animales saben que somos sus peñis y no huyen de nosotros y se acercan a servirnos, y cuando bajaron las aguas, los primeros mapuches aprendieron también a construir sus rucas a orillas de los ríos, a conocer las vertientes secretas de las quebradas, a cavar fozos profundos y a ser amigos del agua y a cuidarla y mantenerla siempre limpia...


... ¡Inche ta Pelantaru! (¡yo soy Pelantaro!)

Yo soy el vencedor de Curalaba, yo derroté al gran Loyola y la cabeza del viracocha que aquí yace a mis pies ha recorrido nuestros cuatro butalmapu, a los que hoy se agregan los peñi del Huillichenmapu que han venido a este butacoyag desde las tierras de más adelante (de más al sur). Esperaremos el momento propicio y juntando nuestras fuerzas formaremos entonces el malón más grande que jamás haya recorrido la tierra, y nos pondremos en marcha lentamente y quitaremos a los españoles sus caballos, los despojaremos de sus ganados, quemaremos sus estancias y no bastarán al rey de España todos los hombres que pueda enviar para salvar los fuertes y ciudades que hoy les estamos arrebatando, y al vencer a los valientes y feroces guerreros españoles más lucirá el valor de los mapuche, que a nadie enorgullece derrotar al débil, y así castigaremos para siempre su soberbia, doblegaremos su altivez, pondremos fin a su codicia y a sus abusos y conseguiremos la verdadera paz. "

Extractos del discurso relatado por el sacerdote Juan Barba, que fue prisionero y posteriormente amigo de los mapuche (1598)