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jueves, 7 de febrero de 2019
"La posición de Cambiemos atenta contra la soberanía de Venezuela" | Por PINO SOLANAS.
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| En este documento Fernando Pino Solanas y Proyecto Sur definen su posición frente al conflicto desatado en Venezuela. |
La crisis de Venezuela y la intervención de los EEUU, amenazan con un
conflicto bélico en la región. La posición del gobierno de Cambiemos
merece nuestro rechazo porque modifica la posición histórica de la
Argentina basada en las doctrinas Drago, Estrada y Calvo. Una política
de Estado que tiene un siglo y se construyó desde los principios del
derecho internacional público: no intervención en los asuntos internos
de los países, respeto a la autodeterminación y soberanía de sus
pueblos, integridad territorial de las naciones y solución pacífica de
los conflictos a través del diálogo. Los comunicados del Presidente
Macri y los países del Grupo Lima avalando la provocación hacia el país
hermano, exige que todas las fuerzas democráticas políticas y sociales,
se expresen en defensa de la no intervención y se sumen a la justa
posición adoptada por México y Uruguay.
El dilema no es lo que propagan las cadenas mediáticas de estar a
favor o en contra de Nicolás Maduro, sino de algo mucho mayor que es
defender al pueblo venezolano de los trusts petroleros de EEUU cuyo
objetivo es apoderarse de una de las mayores reservas del planeta.
Proyecto Sur es crítico de la degradación social y política y la
gravísima crisis económica y humanitaria que el gobierno de Maduro ha
llevado a Venezuela, provocando el éxodo de miles de personas de toda
condición. Una gestión que se fue apartando de las políticas del ex
presidente Hugo Chávez que le dió a su pueblo mejoras sociales
esenciales a través de once triunfos electorales. Esas victorias fueron
realizadas ante veedores internacionales como Jimmy Carter y otros
grandes referentes. Hugo Chávez venció en las elecciones Presidenciales
de 1998, las Constituyentes de abril 1999 y de diciembre de 1999, el
Referéndum de 2004, las Regionales de 2004 y del 2008, las Legislativas
de 2005, las Presidenciales de 2006, la Enmienda de 2009, las
Legislativas de 2010 y las Presidenciales del 7 de octubre de 2012. Los
gobiernos de Chávez fueron tan democráticos y populares que por primera
vez en la historia de Occidente se implementaron la institución de la
revocatoria del mandato presidencial siendo Chávez presidente.
En lo que va del siglo, las naciones sudamericanas avanzaron más que
en el medio siglo precedente en la formación de las instituciones
básicas de su integración: Unsasur, Celac y la ampliación del Mercosur.
El viejo anhelo de construir la Patria Grande por la que lucharon San
Martin, Bolívar, Sucre, Martí, Cárdenas, Perón y muchos otros, enfrenta
hoy en la mayor parte del continente - Colombia, Perú, Chile, Paraguay,
Brasil y Argentina- una restauración conservadora, liberal y dependiente
de los centros del poder mundial. Un escenario intervencionista
motorizado por los sectores belicistas de los EEUU y el gobierno de
Donald Trump que intenta retomar la doctrina Monroe y la "política del
garrote". Sus planes son los de ejecutar en Venezuela una intervención
armada que puede terminar en tragedias similares a las de Libia y Siria.
Hay que recordar los golpes e intervenciones armadas que los EEUU
impulsaron en el siglo pasado contra las naciones del continente: el
golpe que derrumbó al gobierno de Jacobo Arbenz impulsado por Foster
Dulles y la United Fruit Company. En la soledad de aquellos años, fue el
gobierno de Perón quien condenó la intervención y mandó ayuda a
Guatemala. Desde entonces se sucedieron decenas de golpes e
intervenciones militares como los de Santo Domingo, Brasil -1964-
Uruguay , Chile -1973-, Argentina -1976, y en este siglo, el golpe del
2009 en Honduras que destituyó al presidente Zelaya. La política
norteamericana es la de reemplazar los golpes militares por “procesos
jurídicos anticorrupción” cuyos ejemplos actuales son la destitución del
gobierno de Dilma Roussef y el encarcelamiento del ex presidente Lula
de Silva.
Pero la nación hermana de Venezuela no está sola: sus principales
socios comerciales, China y Rusia además de Turquía y otros países, le
han explicitado apoyo y advertido a los EEUU las consecuencias
imprevisibles que puede desencadenar una acción bélica en Venezuela con
sus miles de pérdidas humanas, daños materiales y millones de migrantes
hacia los demás países. Para el proyecto de integración latinoamericana
sería una catástrofe. Si la administración Trump y sus aliados Macri,
Bolsonaro, Piñera y otros… siguen impulsando el golpe en Venezuela, el
resultado más probable será el derramamiento de sangre y una crisis que
se derramará por el continente.
Ante este panorama no puede postergarse en Argentina la construcción del gran frente patriótico -político, social y sin exclusiones-
capaz de derrotar en las próximas elecciones el intervencionismo y
fortalecer el polo latinoamericanista que expresan México, Uruguay,
Cuba, Bolivia, Nicaragua…, fieles a la hermandad de la Patria Grande.
Asimismo, el presidente Maduro y la oposición deben entender que la
crisis debe superarse en paz y a través del diálogo, como bien lo
plantean el Papa Francisco y las justas posiciones del presidente de
México, A.M. López Obrador y del gobierno de Uruguay, ofrecido su
mediación a las partes en conflicto.
+ Fernando Pino Solanas (senador nacional por Proyecto Sur, miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado).
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lunes, 4 de febrero de 2019
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